domingo 17 de julio de 2011

Just what I needed - The Cars

Me lo habían advertido: en disco pierden uséase que el disco grande se les queda largo uséase que el disco largo se les queda grande uséase que son grupo de singles. Digo que sí. Y luego uno se confunde: que no es lo mismo ser el mejor grupo niugüevero que ser el más exitoso uséase “most succesful”, que no es lo mismo poner en primera fila de la parrilla (las tres primeras canciones, se entiende) a los hits uno detrás de otro cuando comienzan sospechosamente igual con lo que la fórmula amenaza con agotarse en poco más de diez minutos… ¿Y qué carallo hago yo hablando de lp’s cuando esto va de temitas? Es que estoy confundido, resulta que todo vuelve y precisamente ahora que lo que importa son los “singols”, colocar el temita de marras en el “espotifai”, voy y me miro en el espejo del tiempo en que los “singols” aún merecían menciones de platino… como los tabiques, que era la época de ello. ¿Y ésta? Pues una fantabulosa línea de teclado, de esas por las que te dejas llevar desde origen a destino como si de una cinta transportadora o una escalera mecánica se tratase, relajado, sin sobresaltos, en palmitas acercándote a tu puerta de embarque… hasta que una maleta olvidada se interpone en tu camino en forma de estribillo y te hace caer de bruces en el pulido suelo del ochenterismo cuasi atroz… un consejo, para mí: aferrarse a la melodía salva muchas vidas. Just what I needed - The Cars (Ric Ocasek; The Cars, 1978).