A golpe de instrumental de pelis de acción setenteras, este señorito a un Hammond de pata nigga’ pegado resucitó a bandasoneros como Mancini, Schiffrin o Morricone. El revivalín del acid jazz me dio durillo, a través de cassettes con sesiones de lejanos clubes de allende los Pirineos, pero el James Taylor Quartet entró fresco y mentolado, cual cigarro de mariconas. Un gusto ver “Bullit” con otros ojos y soñar con emular a Steve McQueen. Por cierto, que durante diez años creí que Taylor le pedía un caramelo para la tos a Julie y ahora me entero de que está acodado en la barra pidiendo un Mint Julep, cocktail dixie de pro, bañando el rythm & blues original con su ácida limonada organística. ¡A bailar, monas! One Mint Julep – James Taylor Quartet (Rudy Toombs; II, 2000). nota: este disco no existe oficialmente, es el segundo “lo mejor de” que tenía un colega y por si fuera poco el año lo he calculado a ojo, la original está en el álbum “Mission impossible” de 1987.
miércoles 28 de enero de 2009
One Mint Julep - James Taylor Quartet
A golpe de instrumental de pelis de acción setenteras, este señorito a un Hammond de pata nigga’ pegado resucitó a bandasoneros como Mancini, Schiffrin o Morricone. El revivalín del acid jazz me dio durillo, a través de cassettes con sesiones de lejanos clubes de allende los Pirineos, pero el James Taylor Quartet entró fresco y mentolado, cual cigarro de mariconas. Un gusto ver “Bullit” con otros ojos y soñar con emular a Steve McQueen. Por cierto, que durante diez años creí que Taylor le pedía un caramelo para la tos a Julie y ahora me entero de que está acodado en la barra pidiendo un Mint Julep, cocktail dixie de pro, bañando el rythm & blues original con su ácida limonada organística. ¡A bailar, monas! One Mint Julep – James Taylor Quartet (Rudy Toombs; II, 2000). nota: este disco no existe oficialmente, es el segundo “lo mejor de” que tenía un colega y por si fuera poco el año lo he calculado a ojo, la original está en el álbum “Mission impossible” de 1987.
martes 27 de enero de 2009
Dirty boy - Gert Wilden Orchestra
Agradecida ración de acid jazz vaginal, también denominado vampisoul creo. Profusión de orquestación cabaretera y ritmo funkísimo trotón. “Dirty boy” parece tal que sintonía del primigenio “1, 2, 3… responda otra vez” cuando en realidad trata de calentorras adolescentes de internado. Lo que viene a ser que estas melodías pergeñadas por Gert Wilden en los 70 para televisores con sello de "jaimitada dos rombos" valen tanto para un roto como para un descosido, o lo que es lo mismo, para Harry el Sucio, el Fuerte, el Ejecutor o incluso el pobre de Peter “Clouseau” Sellers. Bailable y gozón. Dirty Boy – Gert Wilden Orchestra (Gert Wilden; Schulmädchen report, 1996).Hold on, I'm coming - Reuben Wilson
Yo soy más fetichista de palabra que de obra, más visual que auditivo, pero eso no quita que de vez en cuando haya levantado polvera con soniquete detrás. Haciendo recuento, he untado en humedales con Doors, Calamaro, Placebo y alguno más, seguro, lo que pasa es que el elemento musical no suele ser iniciativa propia. Se de gente que se ambienta con Aretha Franklin, Pink Floyd e incluso Enya. En este último caso supongo que se busca un clavao místico, aunque la sensación de que se me peguen algas en el culo me da asquete. En conclusión, que no soy muy dado al sexo musicado. Por ello con Reuben Wilson no he follado (en ningún sentido, ni presencial ni auditivo), no he tenido el placer. Y eso que ese groove pesado, de hammond de pulmón elefantiásico, es un gran reserva ideal para la noche en que te cabalgue Pam Grier. Pero cuidado, también es un reto: “Hold on, I’m coming”, uséase “tú aguanta que me está llegando”. Y claro, entonces te agobias porque te abruma el peso de la responsabilidad y se te va la pinza y cometes una grave falta de disciplina y pasa lo que pasa: “¡Ups, perdón, me fui!”. Hold on, I’m coming – Reuben Wilson (Reuben Wilson; Love bug, 1969).viernes 23 de enero de 2009
Stupid marriage - Specials
Eran tiempos en los que la gente joven, la muchachada alegre y revoltosa, también gaseosa, se arrancaba las banderitas alemanas de las parkas porque eran "símbolos nazis" sin pensar que la RDA, la hermana germana oriental, compartía esos colores y era en los 80 el reducto estalinista más ultra dentro del cosmos comunista. Eran tiempos en los que los más radicales incluso quitaban el sello de Tabacalera de las cajetillas de tabaco que fumaban, porque mostraban el escudo de España. Bueno, aún hay gente que hace alarde de su "cultivada" cabecita y suelta perlas como que "la bandera española se la inventó Franco" y la alemana Hitler... ¡ojo, que los del otro bando también sueltan buenas perlas! Afortunadamente aquellos de mi círculo de amistades que se identifican con ideales independentistas demuestran más inteligencia y plantean argumentos en vez de pataleos. Dejemos la política, vámonos al bar, al de aquella noche de esos tiempos pretéritos citados:Un servidor: “¡Oye neno!”.
El pelao: “Dime”.
Un servidor: “¿Tienes algo de Madness?”.
El pelao: “Lo tengo en casa”.
Un servidor: “¿Y Specials?”.
El pelao: “Lo tengo en casa”.
Un servidor: “Vaya, todo lo tienes en casa”.
El pelao: “Bueno, si quieres puedo ponerte a Toots & the Maytals o a Skatalites”.
Un servidor: “No, deja... entonces no tienes nada de Madness ni Specials, ¿no?”.
El pelao: “No, los tengo en casa”.
Y yo ahí, dale que sigue, sigue que dale, dándole la barrila si no con Madness con los Specials. ¡Santa paciencia la del pelao! Y me pregunto, ¿cómo es que aún no me han dado de hostias en 30 años de burla isométrica? Debe ser que les doy pena, pendejín que soy. Pero este chico denotaba cierta sabiduría: la fiesta en casa es tiro fijo, siempre aciertas. Y puede que incluso, si tu habilidad con el inglés lo permite, te eches las risas con esta estampa del costumbrismo de barrio obrero británico: embarazo adolescente, paro, boda forzada, botas y tirantes. Working class chulos, genuina clase skatalítica del '77. Stupid marriage –Specials (Jerry Dammers, Michael Allen Harrison, Neville Staple; Specials, 1979)
jueves 22 de enero de 2009
My baby loves the secret agent - Detroit Cobras
Lapidaria: que aprovechando que el garage se pone de moda el disquero venda ep’s a precio de larga duración es de hijos de puta. Lapidación: el aspirante a rock critic se acercó y susurró “¡Vaya agobio, creo que le molo a una del grupo!” y claro aquí el que escribe es inocente y exclama “¡Joder, qué guay, ¿no?!” y el aspirante a rock critic, entre palpitaciones, suelta en un suspiro ahogado “¡Pero es que es la chunga!”. Alpiste: batido de ryhtm & blues refinado y sincero o cómo adaptar al rock contemporáneo doowoop’s y demás soulerías de gran guateque. Y por último el código de barras: My baby loves the secret agent – Detroit Cobras (Fred Sledge Smith, Seven easy pieces, 2003).miércoles 21 de enero de 2009
Me gustas tú - Manu Chao
Tontería perrofláutica, momento "cascarilleiro", pero todos tenemos pálpito de localismo aunque nos resistamos. No busques la energía innata y descontrolada de "la Mano", sino un bucle infinito de frases hechas para pies negros. ¿A quién le amargan 15 minutos de zuavo en toda una vida? Esto cayó como una bomba de reggae-buenrrollismo ("raca-raca", The Clash dixit) allá por el amanecer del tercer milenio y al pobre concejal que quiso aprovechar la publicidad gratuita del tema se le quedó cara de tonto cuando Manu (¡hasta luego!) Chao rechazó 60 kilos (de pelas) por mostrar su palmito "ao vivo". Fue un verano en el que unas prácticas en la Diputación coruñesa me abrieron la puerta a un magnífico almacén cultural, del que afané guapamente catálogos de arte, fotografía, novelas y... ¡tachán!... el proyecto original de la Feira das Mentiras presentado por Chao ante el responsable de tan insigne institución provincial. No le hicieron mucho caso (uséase, que no soltaron mucha pasta... o ninguna) porque, comparando, del proyecto original a lo que en realidad fue, ni pizca de parecido. De la pretensión inicial de hacer un festival itinerante internacional por toda Galicia, con pasacalles de dimensiones hiperbólicas, se pasó a un festi compostelano y un torneo de futbolín. Tiempos en los que Manu había descubierto las virtudes de la tierra paterna para toda suerte de retiros espirituales, sobre todo en Costa da Morte. Volviendo a ese texto de ideas que no por rocambolescas eran irrealizables y que además eran un compendio muy imaginativo (que recordaba a los buenos tiempos circenses de Mano Negra, pero del que nada queda en el bucle musical en que se haya inmerso nuestro protagonista), voy a quitar hierro al asunto: no me llevé el original, soy un cobarde, pero sí una fotocopia... para lo cual hay que echarle más huevos. Me gustas tú - Manu Chao (Manu Chao; Próxima estación: esperanza, 2000).
lunes 19 de enero de 2009
Sweets for my sweet - The Searchers
No hay color. Quiero decir que blanco o negro, es igual. Que cuando la garganta te caliente toda sangre es roja, la que impulsa tus cuerdas vocales. Vibras y punto. Luego, que las caras de pánfilo no se las quita nadie, que pegar un hachazo en el tajazo de raya ladeada laqueada o prender llama en el afro, esa es otra historia. ¿Y el puntazo que es viajar a través de la ruta tributaria? Porque si investigas y la jugada te sale bien, ya no sabes cómo dejar de darte palmetazos en la espalda. La virtud cuadrofónica vocal de los 60, que hasta a los más aguerridos punks les ponía morcillones hasta el punto de reservar hueco a las versiones en sus plásticos, pues te dejas llevar y abres la ventana y enchufas el cassette (lo que se llevaba entonces) y que los vecinos te miren mal, que se jodan… empieza el guateque: Searchers, Clovers, Four Tops, Drifters… A esto que debería estar sonando me refiero: “Sweets for my sweet”, de fresa ácida, hasta quedarnos sin saliva del fileteo que nos espera. Sweets for my sweet – The Searchers (Doc Pomus, Mort Shuman; Sweets for my sweet, 1963). nota: a ver que esto tiene truco, pongo la fecha de edición del single original, de los Searchers en formato álbum hay recopilatorios de baratillo a porrillo, ustedes mismos.
jueves 15 de enero de 2009
Vicious - Lou Reed
miércoles 14 de enero de 2009
Diki, Diki - Amina
Con tanto Falete por ahí rondando uno no sabe identificar bien el género. Hasta lo más gitano se agarra los machos, o lo que queda de ellos, en estos tiempos de confusión. Pero hubo un tiempo en el que las cosas eran como debían ser, puro arrebato sanguíneo. Desde su primer flashazo a mi retina allá en los tiempos del VHS hasta el topetazo definitivo hace un par de días vía bizarrada internetiana. Y esta Amina tenía sus ovarios bien puestos, más valiente que el Camarón que tradujo al palo neorockístico su “Leyenda del tiempo”, regalando al oído de mercadillo esta joya de disco-pop gipsy con arreglos morunos allá por 1979. Una reina de casta, que no de caspa, de estribillo quedón y letra vacilona para entonar en los tránsitos entre bares: "¡Ay Diki, Diki, Diki... me enamooooro! ¡Ay Diki, luz de luna, plata y oro! ¡Ay Diki, Diki, Diki... mi luceeeeero! ¡Ay Diki, ven a verme, que te quiero!". Grande. Diki, Diki – Amina (¿?; Diki, Diki, 1979). nota: a ver, ni puta idea del compositor de la tonadilla; ésta se lanzó como single rompepistas (llegó al número uno en listas) pero desconozco si se incluyó en algún álbum, en Internet se puede encontrar en diversos recopilatorios colectivos de naturaleza friki como “Spanish bizarromartes 13 de enero de 2009
Ramones for you - Cómplices
Apropiación debida: “Ramones for you” suena a… mmmh… “Han hallado el cadáver en el báter de su casa, con una nota en la espalda (…) Ha estado bien cambiar misiles por anfetaminas, Ahora tiene más color
La propiedad debida: de primeras me entraron con este temazo en un extraño recopilatorio de sellos segundones del Madrid de los 80, el ya comentado “Grabaciones encontradas” y ahora la “internetele” me regala “De espías, policías y ladrones”, su único legado, pendiente de escucha salvo “Brigada criminal”, “Eva es un vicio” y “Les mogudes de
Debilidad de propiedades: la crítica los veía demasiado punks para los modernos, demasiado modernos para los punks… lo mismo les pasó a OX Pow, otros favoritos por aquí, aunque Cómplices se me asemejan más a los madrileños PVP o (salvando las distancias y con el acelerador controlado) a los granadinos TNT, con la diferencia de que en “Ramones for you” uno se topa con un vigor en la ejecución del que carecen los anteriores.
La prosperidad brillante es próspera: Ramones for you – Cómplices (José Alvés, Félix Espejo, Domingo Antúnez; De espías, policías y ladrones, 1986).
viernes 9 de enero de 2009
Mister Pitiful - Otis Redding
Este temita, pues es un temita, tiene eso que explica que “soul” signifique “alma”. O porqué las volutas de humo fumeril que salen de aquel reservado son algo tan bello de contemplar a escasas dos butacas de distancia. De cine, en pantalla grande, o en vivo exprimiendo la madrugada. Y hay puros que se fuman de rodillas. Ritmo, no te pares ahora. Mister Pitiful – Otis Redding (Steve Cropper, Otis Redding; The definitive collection, 1987). nota: una de tantas antologías, la original cerraba su “Otis sings soul ballads” de 1965.
Duchess - Scott Walker
La portada de “jueves 8 de enero de 2009
Limón y sal - Alfonso Santisteban
Ahora que me se la historia, así se la cuento: esta es la aventura discográfica por cojones del que es considerado el bandasonero por excelencia del cine español. El señor Santisteban se rodeó de la crema del profesionalismo musical, de los mejores escuderos de estudio, y les hizo partícipes de su órdago a la grande, del “porque yo lo valgo”. Regrabó mil y un fragmentos de sus composiciones para el celuloide (en centenares de películas figura su firma) y los arregló hasta convertirlos en una docena de canciones esplendorosas, lineales, una mezcla homogénea, un álbum, su álbum. La culpa la tuvieron a partes iguales los calores y los ritmos del referido verano de 1972. ¿Cómo le salió la jugada en su momento? Eso no se dice, es de mala educación. Lo que sí se puede decir es que la figura del maestro Santisteban se vio beneficiada 30 años después por esa fiebre por el acid jazz y todo lo que oliese a soulero o ritmo negrísimo que vivió la España subterránea y moderna de los tardonoventas. Y así me llegó a mí.Pero en realidad ocurrió así: ¿Y así me llegó a mí? ¡Ja, tres cojones untaos! A ver, las cosas claras, darle al groove mesetario mola y más cuando te llega de chiripa. Así se colaron en mis baldas nuestro protagonista, Penélope y Carlo, diversos artefactos de vampisoul y latinjazz, foráneos como Gert Wilden, James Taylor (y su cuarteto), Reuben Wilson… Una escucha casual en la radio moderna, una afortunada revisión del cajón de saldos al borde de la extinción/devolución de mi disquería de entonces. “Limón y sal” y sus inocentes y en apariencia inocuos “parabapapapapás”, perfecta sintonía de película de Alfredo Landa puestísimo en beat (culeando con Burroughs mismo) y un “tal” José Luis López Vázquez más cool que yeyé, ganándose a la sueca con su apostura. Rotundo por la patilla, larga y espesa. Soltando groove pantalón (de campana) abajo. Limón y sal – Alfonso Santisteban (Alfonso Santisteban; Verano del 72, 2002).
lunes 5 de enero de 2009
Can't stand losing you - The Police
Era uno de esos fragmentos de Tocata o Popgrama o Musical Exprés que recopilé en un par de VHS de larga duración. Una delicia videotelevisiva. El señorito Copeland le da a los timbales cosa fina cuando la cosa se reactiva al llegar al estribillo. Hasta ahí, todo bien. Pero un zoom traicionero focaliza la acción a la nerviosa extremidad inferior izquierda del batería, que agita el charles para dotar de percusivo chinchineo al instante de rock. Ahí está: un calcetín blanco escayola, con dos líneas verdes de ribete circundando/adornando… textil cabrón estirado hasta la rodilla, como los míticos jugadores de Penetración XII
Lo haré. Porque me apetece. La hormiga pide baile a la cigarra y suelta talegos. "Hola, me llamo Denon DP 300F + Denon PMA 700AE + Monitor Audio RS1 y me gusta el vini(l)lo". ¿Te gusta el vinillo? No mucho, aunque he de reconocer que me ha dado alegrías, sobre todo el blancazo. Pues eso, que como propósito/gustazo/capricho de año nuevo me voy a comprar un plato, un tocadiscos, un giradiscos según los especialistas. Sí, los especialistas, los mismos que dicen "cajas" en vez de "baf(f)les", los mismos que dicen "cápsula" en vez de "aguja", los mismos que se entregan al "high end", que es ni más ni menos algo más allá del bien y del mal y de la "hi-fi". Los especialistas, los maníacos, los mismos que en los foros no se presentan por su nombre, sino por el de su equipo. Así, yo no soy yo, sino "Denon DP 300F + Denon PMA 700AE + Monitor Audio RS1". Bueno, aún no lo soy, lo seré. Cuando me quite de la cabeza el aluvión de información especializada que aún retumba en mi cabeza... Thorens, Rega Planar, Technics, Akiyama... "este es mejor que este, pero no es este el que es mejor que este porque este será mejor que este y al final el que mola más es el mío". Y al primer dependiente lo mandé a tomar por culo cuando me intentó endilgar un ampli para "home cinema" (busco un tocadiscos, no que incrementes tu comisión a mi costa). Y al segundo le hice caso, porque aunque cuando le dije que me gustaba el rock and roll me puso a Joe Cocker, el tío llevaba una camiseta de Megadeth... y eso es dignidad. Además, encontrar en casa un single del "Et maintenant" de Gilbert Becaud es mensaje inequívoco de que el plástico es decibelio. Feliz (di)año... el que me susurra al oído.
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