El láser. A mí la espada jedi que me gustaba era la de “Obiuán”. Empecé al revés con la saga, siendo infante, con “El retorno del Jedi”, que además tiene el punto de ser el primer recuerdo cinematográfico de mi vida. Ahí se dieron duro Luke y Darth Vader con sus fluorescentes respectivos: verde y rojo. Pero a mí siempre me ha gustado más el azul, el de “Obiuán”, que la palma previamente, o después si optais por la retrovisión: ver las sagas desde la última parte hasta el principio. Tranquilos, no se trata de darle al rebobine sino de verlas bien, de una en una pero con las partes en orden inverso. El láser, harían falta muchos reproductores de cedele para conseguir una espada jedi decente, ¿no? Porque los fluorescentes ni son láser ni amenazantes, sino más bien quebradizos, dañinos sólo en caso de desear una lluvia de cristalitos y polvillos ardientes. Bueno, si abres los ojos y la boca cuando te caen las virutas supongo que sí te puede dar un buen yuyu. El láser, el botoncito azul del reproductor casero, el cedele que gira lo suyo, el despertar poquito a poquito, el desperezarse en la cama, el despedir en suspiros los sueños… des y des y des… el abrir un ojito y luego otro, el dar los buenos días y abrazarse y erguirse un poquito (no nos pasemos que acaba de comenzar el fin de semana) para llevarse a la boca ese desayuno tan rico que nos ha preparado la reina de la casa: colacaos o derivados más tostadas amermeladas de mermelada y Belle & Sebastian. Pero ojo, aquí submarinos, delfinescos, fugaces, a 30 nudos por hora. Scooby driver – Belle & Sebastian (Stuart Murdoch, Stevie Jackson, Chris Geddes, Richard Colburn, Sarah Martin, Mick Cooke, Bobby Kildea, Isobel Campbell; Storytelling, 2002).
martes 10 de noviembre de 2009
Scooby driver - Belle & Sebastian
El láser. A mí la espada jedi que me gustaba era la de “Obiuán”. Empecé al revés con la saga, siendo infante, con “El retorno del Jedi”, que además tiene el punto de ser el primer recuerdo cinematográfico de mi vida. Ahí se dieron duro Luke y Darth Vader con sus fluorescentes respectivos: verde y rojo. Pero a mí siempre me ha gustado más el azul, el de “Obiuán”, que la palma previamente, o después si optais por la retrovisión: ver las sagas desde la última parte hasta el principio. Tranquilos, no se trata de darle al rebobine sino de verlas bien, de una en una pero con las partes en orden inverso. El láser, harían falta muchos reproductores de cedele para conseguir una espada jedi decente, ¿no? Porque los fluorescentes ni son láser ni amenazantes, sino más bien quebradizos, dañinos sólo en caso de desear una lluvia de cristalitos y polvillos ardientes. Bueno, si abres los ojos y la boca cuando te caen las virutas supongo que sí te puede dar un buen yuyu. El láser, el botoncito azul del reproductor casero, el cedele que gira lo suyo, el despertar poquito a poquito, el desperezarse en la cama, el despedir en suspiros los sueños… des y des y des… el abrir un ojito y luego otro, el dar los buenos días y abrazarse y erguirse un poquito (no nos pasemos que acaba de comenzar el fin de semana) para llevarse a la boca ese desayuno tan rico que nos ha preparado la reina de la casa: colacaos o derivados más tostadas amermeladas de mermelada y Belle & Sebastian. Pero ojo, aquí submarinos, delfinescos, fugaces, a 30 nudos por hora. Scooby driver – Belle & Sebastian (Stuart Murdoch, Stevie Jackson, Chris Geddes, Richard Colburn, Sarah Martin, Mick Cooke, Bobby Kildea, Isobel Campbell; Storytelling, 2002).
