miércoles 21 de octubre de 2009

Girl from Mars - Ash

¡Ains, las mujeres rockeritas! Recuerdo más a los Ash por la calentura que me provocaba la visión de la guitarrista Charlotte Hatherley asida a su mástil con chulería de tablas que por este pepinazo a medio camino entre Weezer y Green Day, powerpopismo a saco, con el que se (me) dieron a conocer. Chicas dirigiendo el cotarro del rock and roll, eso pone, propiciado sin duda porque el ruido es instinto y no cabeza. A ver, hay edades y edades, ya que cuando uno es un jovenzuelo poco ducho en escarceos carnales sueña hasta con ser el chico de los recados que enjuga los sudores a la rutilante fémina rock star de turno. En mi imaginario hay archivados flechazos con la Melisa esa de apellido teutón que empezó con Smashing Pumpkins y me deslumbró con Hole, con una batera de las L7, con la bajista de los desconocidísimos Zippers, con la Donna Matthews de Elastica, con la eterna Joan Jett, a la cual por añadido envidio por zumbarse a Jenna Jameson… Vale, de acuerdo, en este temón que "mueve-mueve" no toca la Hatherley pero es que si se trata de instinto no hay que fiarse. ¿Ays? No, ¡arf, arf! Girl from Mars - Ash (Tim Wheeler; 1977, 1996).