lunes 21 de septiembre de 2009

Surrender - Cheap Trick

Con “Surrender” me quedan las mismas sensaciones que con el “Starry eyes” de los Records, en lo bueno y en lo malo. Cuando me puse a palabrear sobre la segunda obvié el contexto, aquí va: temazo en un disco que a ratos hace aguas, siempre tengan presente que yo y el power pop las más de las veces no hacemos buenas migas. Volviendo a Cheap Trick, hay que dejar claro que lo suyo es una onda de rock setentero que con los años tenderá al AOR… ¡uuuargh! Salvadas estas distancias entre ambas, cuando me pongo el “Surrender” siento el mismo cosquilleo en el alma, la llamada a la causa del Ejército de Salvación del Ró, pazguatos que aún creemos que hay magia en determinadas músicas. Que “Heaven tonight”, el largo, falle en su aplomo a la hora de tenernos como diana para sus dardos de guitarreo cuasi hard, no quita que nuestra protagonista cabalgue haciendo saltar chispas de sus cascos. También impagables las risas de comprobar que en las carpetas de sus discos ponen a los componentes guapos en la portada y a los feos en la contra. Y además la revelación literaria de las aventuras de este combo, que leí recientemente en una revista que reposa ahora a mil kilómetros de distancia y he olvidado por completo… por ello las releeré gustoso, pues esa es otra de mis aficiones melómanas: revisitar viejas publicaciones. La chispa en la cabecita la prendió el visionado del “Surrender” en el “tutubo” en su versión en directo en el nipón Budokán… ¡coño, el puto friki de la guitarra me suena un huevo! El otro vibraba mientras cargando leches (juego, más bien jugo, de palabras) con este temón. Sí, ¡temón! Surrender – Cheap Trick (Rick Nielsen; Heaven tonight, 1978).