martes 12 de mayo de 2009

Love is unkind - Danko Jones

Me encanta el revisteo. Soy “rutero”, del Ruta 66, porque son serie B genuina y regalan al lector con prolijos informes de tiempos pasados. Por eso soy “routier” y por eso mismo no puedo ser del Rockdelux, porque son demasiado modernos (de mierda), flequilleros y porque cuando optan por la serie B se les huele a leguas que no es genuino. Eso sí, amo sus listas, porque animan el “¡ahí le has dao!” o el discrepar abiertamente. Pero aunque algunas veces he aliviado largos viajes en su compañía, no poder tragar el 80% de sus contenidos supongo que es indicativo de algo. Bueno, del Ruta ahora mis ojos sólo se regodean en un 70%, el resto me ataca como un asalto al lector incauto con gusanillo indie que no comparto… aunque respiro aliviado al comprobar que se les ha pasado la fiebre del “americana”. ¿A qué viene todo esto? Pues que fue en las páginas del Ruta 66 donde la chanza motivó mi interés por este morenazo aguerrido que responde por Danko Jones. Sí, la chanza, el chiste, la gracieta, el chascarrillo… el Ruta está lleno de ello. Así, a bote pronto recuerdo crónica de un concierto de los “chinis” (los Cynics, igual que los Sonics son los “chonis” los Cynics son los “chinis”) en el que el cantante tuvo un desgraciado accidente golpeándose la zona pélvica en una caída lo que le conllevó una rotura de uretra y regueros de sangre saliendo del piticlín. Bien, el pie de foto que ilustraba dicha crónica rezaba: “los Cynics siempre se dejan los huevos en el escenario”. Por lo que respecta a Danko Jones, el crítico del Ruta no pudo dejar de lado el caluroso recibimiento que recibió el morenazo por parte del público hispano, que saludó a nuestro protagonista con el muy clásico y muy ibérico recurso de la loa testicular a modo de juego de palabras con su nombre de pila… en vez de Danko “youns” se coreaba “¡Dan Cojones!”. Pues eso, de ahí a pillarse el disco hay un paso, empujado claro está por la posterior lectura de una entregada crónica a las virtudes del monolítico sonido de Jones y sus compinches. Y sí, la verdad es que “Love is unkind” suena impulsado por un par de palpitantes pelotas de cacao, musculoso y sudoroso blues ‘n’ roll pétreo como adoquín, power trio suscrito al “rifforama” de muñequera de cuero. Love is unkind – Danko Jones (Danko Jones; Born a lion, 2002).