miércoles 1 de abril de 2009

Drive all night - Elliott Murphy

Siempre ha estado ahí, rondando, con su cuasi albina imagen. Para el Ruta 66 sería quizás demasiado evidente rendirse a Springsteen como sello de su reciente entrega editorial sin condiciones al rock americano y por ello nombraron portaestandarte a Murphy. En los videados de “andergraun” ochentero aparece de vez en cuando sobre las tablas de escenarios ibéricos, como muestra del “como-molamos-nosotros-los-modernos-de-la-tierra-del-chorizo-que-hemos-superado-a-Dylan-y-sabemos-dónde-está-el-virginal-oasis-lírico-de-aquellos-que-aún-tienen-algo-que-contar”. El último cachete, el “venga, vale, me lo pillo”, vino por onda hertziana. Radio mediante, transportándome al calor viciado de calefacción de un coche en plena odisea por los asfaltos perdidos del medio oeste, a aquellos trayectos en los que el locutor es tu único amigo y no sabes si la nieve o un Sundance Kid actual han preparado una jugarreta unos kilómetros más adelante. Vale, yo no tengo carnet de conducir, pero algunas canciones te convierten en un as del volante interestatal, al ritmo de las leyendas urbanas “made in USA”, sin duda la mejor (H/h)istoria de la América que tanto nos gusta, la épica de los corrientes. Drive all night – Elliott Murphy (Elliott Murphy; Just a story from America, 1977).